




Aquel día que la enfermedad consumía mi delicado cuerpo. Igual de débil que aquel olor como a té de suave manzanillaEste té que me preparaba, este olor que me disputabaese olor que trataba de revivirme ese olor que se parecía tanto, tanto a ese peluche suave, igual de suave que su aromaSuave arome resistente, tan persistente que se quedó flotando en mi mente, el tiempo pasaba rápidamente mientras la enfermedad consumía mi cuerpo lentamente


